Descripción
Los guardianes son figuras antropomorfas o zoomorfas, construidas en libertad, permitiendo que surja lo que tenga que ser, sin restricciones o reglas, salvo las necesarias en el trabajo cerámico, con el objetivo de custodiar o acompañar la quema, ya sea en alta o baja temperatura, para lograr un buen resultado en las piezas al interior del horno.
El Guardián custodio fue construido en torno cerámico, con aplicación de cara y orejas mediante modelado. Quemado en horno a gas con la técnica Raku, donde se abre el horno a los 1000ºC, sufriendo un choque térmico, por el cambio de temperatura, luego se introduce en un tarro metálico con aserrín donde se enciende, es tapado para que se ahogue ese fuego, y suceda una reducción de oxígeno tanto del cuerpo de la pieza como en su esmalte, surgiendo diferentes tonos. Este tipo de quema no se pueden asegurar los resultados, tanto el craquelado del esmalte como el ahumado de la pasta.
Dimensiones 10 cm diámetro y 9 cm de alto.


